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Fiestas Patronales declaradas de Interés Turístico Nacional

Las Fiestas Patronales de Yecla, tienen su origen en el reclutamiento de una compañía de yeclanos bajo el mando del Capitán Martín Soriano Zaplana, que marchan a la «Guerra de Cataluña» en 1642, llamados por el Rey. Tras seis meses de estancia en el puesto de guarnición de Vinaroz, regresan sin novedad.

El sentimiento religioso de aquellos yeclanos les llevó, en actitud de agradecimiento, por lo incruento de su expedición, a subir al Santuario del Castillo, en acción de gracias, ante la imagen que entonces existía de Ntra. Sra. de la Encarnación y desde entonces, todos los años, bajan a la Patrona, disparando con arcabuces en su honor, a la entonces Parroquia de la Asunción. En el año 1786 se promulgan las primeras Ordenanzas de las Fiestas Patronales, de carácter obligatorio, referidas a la actuación de la soldadesca, estableciéndose los actos y las figuras más representativas de las Fiestas. Estas Ordenanzas fueron renovadas por unas nuevas en 1986. Ya en el S. XIX, con la inauguración, en 1868 de la Basílica de la Purísima, se determina que a partir de ese año, la Virgen se aloje en esta Iglesia durante los días de las Fiestas.

En nuestro siglo, el párroco arcipreste José Esteban Díaz, constituye en 1932 la actual Asociación de Mayordomos de la Purísima Concepción, entidad que se encarga de organizar los actos festivos. En 1954 se procede a la Coronación Canónica de la Virgen del Castillo, por decisión del Papa Pío XI. A partir de entonces, el arraigo de la fiesta entre los yeclanos ha ido incrementándose continuamente, fructificando nuevos actos como la Ofrenda de Flores, las actividades de las diversas escuadras, el pregón, los actos culturales de mayo y noviembre, etc.

Las Fiestas de Yecla, comienzan el 5 de diciembre con el llamado acto del beneplácito, en el que el Presidente de la Asociación de Mayordomos pide permiso a la primera autoridad municipal para que den comienzo las Fiestas. Por la tarde, alabarderos y tamborileros invitan al vecindario a sumarse a la fiesta. El día 6 por la mañana, se celebra la Misa de Pajes, y por la tarde el Beso de la Bandera de toda la soldadesca. El Día de la Bajada, se inicia con la Alborada, en el atrio de la Basílica de la Purísima para a continuación encaminarse, disparándose siempre los arcabuces, hasta el Santuario del Castillo, desde el que proceden al traslado de la Patrona de Yecla hasta su Basílica. En el recorrido, el Mayordomo juega la Bandera ante la Virgen, a la salida del Santuario, en el llamado Paso de la Bandera y a la entrada a la Basílica, mientras que los arcabuces, sin interrupción, intensifican sus disparos. Ese mismo día, por la tarde, las diferentes escuadras proceden al acto de la Ofrenda de Flores, tras un recorrido por las calles céntricas de la ciudad.

El día 8 de diciembre, día grande de estas Fiestas, la proclamación de clavarios y el desfile de la soldadesca, da paso a la Procesión con la imagen de la Patrona, en la que el Mayordomo repite el mismo ritual con la Bandera, a la salida y especialmente a la entrada de la Virgen a la Basílica, en medio de un estruendo ensordecedor de todos los arcabuces disparando.

Por último, La Subida, se celebra el domingo siguiente a la octava. Por la mañana solemne función religiosa, tras la emotiva y ancestral «Minerva» en ella el santísimo Sacramento bendice a todos los fieles mientras el Mayordomo de la Bandera no cesa de jugarla en medio del atronador ruido producido por las «arcas cerradas». En la tarde, tras la alegría de haber sido visitados por la Patrona, se acompaña a ésta hasta su santuario, una vez en la explanada da tres vueltas al centenario pino y entra en su ermita dando la cara y su bendición a la ciudad. Este momento se acompaña con el juego de la bandera y el inextinguible fragor de los arcabuces.

Tras el descenso de la soldadesca se celebra la Entrega de Insignias, en ella los Clavarios pasan a ser Mayordomos, uno del Bastón, que representa al capitán Martín Soriano Zaplana y otro de la Bandera y que representa al alférez abanderado que allá por 1642 dieron origen a estas singulares y emotivas fiestas. Todos los integrantes del cortejo, visten el uniforme reglamentario que consta de un sombrero negro, pantalón y corbata de lazo del mismo color y la camisa, blanca. El Mayordomo del Bastón, representa al Capitán Martín Soriano Zaplana y el Mayordomo de la Bandera, al abanderado de la Compañía. Los Pajes, los alabarderos, los cabos de la compañía, etc. completan los elementos de la fiesta donde el arma reglamentaria para realizar las salvas con pólvora es el arcabuz, con una boquilla de latón con forma de copa abierta y culata de madera.

Semana Santa declarada de Interés Turístico Regional

Diecisiete Cofradías y Hermandades, siete bandas de cornetas y tambores, varias bandas de música, más de dos mil capuchinos, procesionan por las calles de la ciudad, acompañando treinta y un pasos procesionales en las nueve procesiones que se celebran. Durante la Cuaresma, precediendo a la Semana Mayor, se habrán venido celebrando los cultos a las imágenes titulares. Los Besamanos, Vía Crucis, Triduos y Septenarios, visitas, etc. También habrán quedado atrás otra serie de actividades: Nombramientos de Nazareno del Año, Hermanos Mayores Honorarios, presentación del cartel anunciador, Revista-Programa, expositores y conciertos... El Cabildo Superior de Cofradías Pasionarias, junto con todas las cofradías y arropado por el pueblo, celebra año tras año la Semana Santa, se caracteriza por su orden y religiosidad. Unos desfiles peculiares que la hacen única, como es la procesión de los «Farolicos», los emotivos actos de «La Cortesía» y «El Encuentro», el «Enterramiento del Cristo» y la sin par procesión de «La Soledad». El arraigo tradicional de estos desfiles, el esfuerzo del Cabildo y las Cofradías, y el pueblo yeclano volcado hacia estas manifestaciones, ha merecido que nuestra Semana Santa, fuese en su día Declaradas de Interés Turístico.

Las primeras celebraciones, se hacían ya en tiempos de Felipe II. En el siglo XVII, aparecen los primeros penitentes con túnicas, así como las Cofradías de la Soledad y la Hermandad de la Cruz. Es en el siglo XVIII, cuando antes de celebrar la procesión del Entierro de Cristo, se hacían dos Sermones; el del Descendimiento y el de la Soledad. Esta procesión del Entierro, dará origen a los desfiles tal como los conocemos en la actualidad, y que toman su forma definitiva en la segunda mitad del siglo XIX. Durante los sucesos ocurridos en nuestra Guerra Civil, casi todo el patrimonio artístico de la Semana Santa se perdió. Terminada la contienda, las Cofradías vuelven a reorganizarse, tras años difíciles, llega el esplendor de nuestras procesiones.

Los nuevos tiempos, han dado paso a la creación de nuevas hermandades, perdiendo muchas de las existentes los «Gremios» por los que antaño eran conocidas. Lo religiosos, unido a lo tradicional y lo cultural, confieren a la Semana Santa yeclana su propia personalidad, expresa en nuestras calles por su colorido, recogimiento y oración, ante el fervor de todo un pueblo que desde hace más de dos siglos es fiel a sus costumbres y tradiciones.

Fiestas de San Isidro declaradas de Interés Turístico Regional

A mediados del mes de mayo, Yecla recupera su tradición agrícola, con la celebración de las Fiestas de San Isidro. Estos festejos tienen un importante arraigo en una ciudad que hasta mediados del s. XX, estaba dedicada a la recolección y elaboración de excelentes caldos y apreciados aceites.

El origen de estas fiestas se sitúa a mediados del s. XIX, momento en el que se produce el alumbramiento del pozo de San Isidro. En los años 1940 la celebración evoluciona por la llegada de una imagen de este santo que se ubica en la Basílica de la Purísima. Poco después se comienza a celebrar la Gran Cabalgata de Carrozas, que con el paso de los años pasa a convertirse en el acto central de estas celebraciones. En la actualidad, el trabajo de las Peñas y de la propia Concejalía de Festejos ha permitido llegar a las máximas cotas de participación conocidas.

Los distintos actos que componen esta celebración, comienzan con la elección de Reinas y Damas de las Fiestas al que seguirá la proclamación de las Reinas y Damas Mayor e Infantil. Es el momento en el que se lleva a cabo también el Pregón de las Fiestas. Durante el mes de mayo se suceden celebraciones eucarísticas dedicadas al santo, verbenas, pasacalles, actuaciones de los grupos folklóricos de nuestra ciudad, actuaciones musicales, y sobre todo la Gran Cabalgata de Carrozas, realizada el sábado más próximo a la festividad de San Isidro.

Esta Gran Cabalgata se gesta gracias al intenso trabajo para elaborar las Carrozas de las Peñas, ya que tras tener el diseño y las estructuras metálicas o de madera, que se montan sobre remolques de tractores, tienen que decorarlas mediante diminutos trozos de papel de seda o manila de unos siete centímetros, que se arruga y comprime para cubrir las estructuras, algunas de ellas con unas dimensiones de cinco metros y medio de altura, y una anchura de entre tres metros y seis metros de longitud; representando aspectos de la labranza o relacionados con esta.

En el desfile, los miembros de las peñas se visten con el traje típico, las calles se llenan de colorido por el confeti, se reparten entre los asistentes vino, y productos de la tierra.

Además se conceden unos premios para las mejores carrozas al final de la cabalgata. Por todo esto, San Isidro se con vierte en una de las fiestas más animadas de nuestra ciudad.

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Otras Ferias y Fiestas

Mercado Semanal de los Miércoles, privilegio concedido por los Reyes Católicos, se ha venido celebrando en Yecla, sin interrupción, desde finales del siglo XVI. Originariamente se celebraba los martes pero, muy pronto, se cambió los miércoles y si dicho día era festivo, se traslada al día anterior.

Mercadillo Artesanal, en la Plaza Mayor se exponen trabajos y productos etnográficos el último domingo de cada mes.

Fiestas de San Antón, en el mes de enero. Destaca la bendición de animales, en la Iglesia del Hospitalico, celebrándose también una procesión por las calles de la ciudad, además de sueltan palomas y se cocina Pan del Santo.

Fiesta de San Blas, se celebra el primer fin de semana de Febrero y destacan del sábado por la tarde en la que al final se hace una fogata delante de la hornacina del Santo en la calle de la Iglesia y los jóvenes saltan por encima de ésta. El domingo por la mañana se celebra una procesión en la que miles de personas acompañan al Santo portando «panes benditos». Se calcula que se realizan diez mil; este consiste en un pan sobado y amasado con azúcar. Dice la tradición que antes de comerlo se reza un padrenuestro para evitar males de la garganta. Por la tarde se realizan los actos más joviales y entretenidos en la Plaza Mayor: carreras de sacos, cucañas, piñata, chocolate cómico, etc.

Carnaval, destaca la Gran Cabalgata de la noche del sábado de carnaval por la calles de la ciudad, además de pasacalles y desfiles infantiles.

Romería de San Marcos, se celebra en el Cerro de la Fuente, en el mes de abril, con la celebración de una misa labradora, bailes folklóricos locales y juegos populares, Festival de Paellas, concurso de Gachasmigas y campeonato de petanca.

Fiestas de los Judas, se celebra a primeros de mayo, con motivo de la invasión de las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia, a principios del siglo XIX. Se cuelgan en medio de las calles los típicos «Judas«, con carteles satíricos que hacen referencia a la situación política y social, provocando el regocijo popular. Se acompañan con bailes y teatro, degustación de platos típicos yeclanos, guiñoles, etc.

Fiestas de San Cristóbal, en el fin de semana más cercano al 10 de Julio se celebra esta fiesta con honor a este Santo, patrón de los transportistas. Destaca la cabalgata de Camiones por toda la ciudad, actividades deportivas y de convivencia.

Feria de Septiembre, está entre los privilegios concedidos a Yecla por el Infante D. Juan Manuel. Confirmado por D. Juan I en 1389, era de quince días, coincidiendo con las fiestas de San Martín. Posteriormente se cambió a fechas próximas a la fiesta de San Marcos. Felipe V en premio a la fidelidad de Yecla le confirmó este privilegio trasladándola de nuevo a noviembre. En 1839 se solicitó y se consiguió el traslado al 18 de septiembre. Ya a finales del siglo pasado perdió su carácter de transacción comercial, para convertirse poco a poco en motivo de celebración de, festejos públicos, atracciones lúdicas, culturales y deportivas.

Fiestas de Raspay, es la única pedanía de Yecla, situada a 25 Km en la carretera de Yecla a Pinoso. Su fisonomía está cambiando por ser residencia para cada vez más ingleses, irlandeses, etc. Se celebran las fiestas a primeros de septiembre, con motivo de sus fiestas patronales.

Feria del Mueble, se inició en 1962 para dar salida y servir de escaparate y muestra a los fabricados y artesanía de madera. En la actualidad se celebra en marzo y constituye una ineludible cita anual para los profesionales del sector.